Un producto que encarna el más alto nivel de artesanía japonesa y le brinda confianza.
El paso del tiempo es muy misterioso. Una hora mientras estoy confeccionando un traje se siente completamente diferente a una hora normal, y una vez que estoy en modo trabajo, siento que el tiempo vuela. El momento en que más me relajo es cuando me pongo el reloj y salgo. Últimamente, me he aficionado al Tentagraph de Grand Seiko y suelo usarlo en lugares públicos, como recepciones de exposiciones.
Sus habilidades técnicas y diseños, honestos y precisos, están a la altura de los de las marcas de relojes extranjeras, y me enorgullece ser artesano en Japón. Mis manos están marcadas por las tijeras y las máquinas de coser, pero los relojes adornan con belleza las manos de artesanos como yo. Creo que hacen que las piezas que amo sean aún más atractivas.

Alcanza la mayor autonomía del mundo entre los cronógrafos mecánicos, con 10 alternancias por segundo, y dura aproximadamente 72 horas con toda la cuerda. «Con un diámetro de caja de 43,2 mm, es el reloj más grande que tengo. Tiene presencia y es elegante, y lo uso para diversas ocasiones, desde el día a día hasta el trabajo».