Mis camisetas, hechas como pinturas sobre un lienzo.
Cuando lo uso, la gente me pregunta: "¿Qué cara tienes?", pero es un dibujo de un gato que dibujé con un rotulador G. Siempre quise hacer mis propias camisetas, y entonces oí que un amigo tenía un kit de serigrafía llamado "T-shirt-kun" para imprimir camisetas, así que le pedí que imprimiera varias en negro sobre un cuerpo rojo oscuro.
Aunque parezca bastante diabólico, el gato que dibujé con Tarako Lips se llama "Cat Gang". La sensación artesanal de imprimir cada uno y dejarlo secar lo convierte en una pieza creativa que puedes probar de forma casual. Y, sobre todo, es una experiencia divertida convertir tu propio dibujo en una camiseta. Me encanta y suelo usarlo en casa y cuando salgo.
