Al abrir la botella, se percibe un suave aroma a fruta. La pálinka es una bebida alcohólica destilada húngara elaborada con diversas frutas, como ciruelas, manzanas y peras. En los últimos años, cada vez más bares en Japón la ofrecen.
"Utilizamos una variedad de frutas, pero deben ser de Hungría", dice Ken Matsuzawa de Bar Pálinka.
Hay muchos aguardientes de frutas, pero lo que distingue al pálinka es la cantidad de fruta utilizada. Se utilizan al menos 5 kg para elaborar 350 ml, y su aroma es intenso. Su verdadera esencia reside en su aroma persistente.
"Al beber pálinka, se calienta en la garganta y, tras 5 o 10 segundos, el aroma llega a la nariz. En ese momento es cuando realmente alcanza su máximo esplendor", explica. "Lo básico es beberlo solo, rápido, y concentrarse en el aroma", añade, pero, por supuesto, su atractivo también se hace evidente en los cócteles.
“Proponemos combinaciones que realzan la fragancia y la abren aún más”.
Primero, ¡estos cuatro!

(2) “Bestiro Guncibaracki”: Palinka de albaricoque elaborada en la región de Gunci. Tiene un aroma suave.
(3) "Gravity Marna". Esta bodega utiliza mucha fruta, utilizando 2000 frambuesas para elaborar 350 ml.
(4) "Barka Irshai Oliver". Pálinka elaborada con uvas blancas. Tiene un aroma afrutado y equilibrado.

