Disfruta del período de transición de los años 1980 y 1990 e incorpóralos a tu propio estilo.
El atuendo de Masataka Hattori siempre es completamente negro. El único cambio es el estampado de su camiseta, pero fue su reloj el que le dio nueva vida.
Todo empezó con la pandemia de COVID-19. Quería hacer algo para superarme, así que me saqué el carnet de conducir y el de motociclista, y ahí empezó todo. Me enganché a los coches clásicos y, al empezar a investigar los coches anteriores a los 90, me sumergí por completo en el mundo de los relojes.
En particular, los productos de los años 1980 y 1990, cuando la digitalización estaba en auge, son, en palabras de Hattori, "¡impresionantes!" y llenos de originalidad.
El diseño evoca un espíritu de afrontar nuevos retos, un tiempo de transición. El Must Tank, inspirado en la Trinidad de Cartier, es una pieza simbólica.

Era la época de la burbuja, y a Hattori le gustaban mucho las cosas "de mal gusto", y también las que eran tan atrevidas que la gente comentaba sobre quién las llevaría bien. El Piaget, con su vibrante correa de piel de cocodrilo, es un ejemplo perfecto de ello.
"Es un diseño tan llamativo que me hace reír. Tiene presencia, y eso es lo que me gusta", dijo con una sonrisa. Dice que decide qué reloj usar según su estado de ánimo, y aparte de "a veces combino el color con mis zapatos", tiene una regla general: no pensar en los detalles.

Puede combinar con tu estilo habitual o puede ser una excepción. Es mejor tener esa flexibilidad para poder disfrutar de una variedad de relojes sin prejuicios.

