Un bar que ha evolucionado hasta convertirse en un lugar donde el vino es el protagonista y donde también se ofrecen croquetas.
La Croqueta Nishitomiya, conocida por sus croquetas que maridan a la perfección con el vino, reabrió sus puertas en 2021 tras nueve meses de renovación. Su propietario, Manabu Nishitomi, explicó que el cambio de nombre se debió a que queríamos crear un bar que ofreciera una cocina de bistró contundente y vino natural. El espacio, amplio y cómodo, permite disfrutar de la comida tanto en mesa como de pie.

"Me encantan los vinos como Le Raisin et Lange y Louis Julien, que me hicieron darme cuenta de la importancia del vino como parte de la vida cotidiana", dice.
